Autor: Martín Varela, subdirector de la Fundación Trilema

Hay que volver a la escuela. En cuanto podamos y las condiciones de seguridad lo permitan. Pero sin duda, sin demora, sin dejar de hacer cada uno de los que estamos implicados en el sistema educativo lo que podamos y como podamos.

A caballo entre el cuestionamiento de la escuela y los intereses de unos y otros, se ha hablado con mayor intensidad estas semanas del homeschooling. Florecen decenas de artículos y referencias para mezclar un poco todo y dar algunas pistas para trabajar o enseñar mejor desde casa.

En la Fundación ya hicimos una incursión en este mundo en nuestra segunda película sobre La Buena Educación.

Sin entrar ahora en un debate más profundo o con más matices, nunca he tenido duda de que no puede ser alternativa generalizada a la escuela. Quizás porque nunca he considerado “míos” ni a mis hijos ni a mis alumnos. Quizás porque tengo claro que educar en libertad es ver más allá de mis propios ojos y abrirles a los diferentes, abrirles al otro. Y no desde la teoría, sino desde el encuentro personal que derriba barreras, descubre matices profundos y te configura como persona más allá de ti mismo.

Por ello, y a pesar de haber acuñado este nombre para una de las herramientas que hemos descubierto más útiles en la nueva #MejorNormalidad, es necesario aclarar bien el enfoque considerado.

Casi por casualidad, y por la petición expresa de las familias de tratar de no dejar “sin su conexión diaria” con el cole en el tiempo de Semana Santa, creamos entre profes voluntarios y formadores lo que llamamos “Acampa en Casa”. Una serie de actividades monitorizadas vía online para divertirse y aprender en casa en un “campamento virtual”.

La experiencia inmejorable, con más de 500 alumnos implicados, nos abrió al perfeccionamiento de las actividades, la mejora de la organización y la construcción de un sistema de acompañamiento sencillo y flexible. Estas mejoras han hecho ahora del mismo un programa educativo eficaz, con entidad en sí mismo. Es la experiencia que disfrutan en estos días otros centenares de niños de infantil y primaria bajo el paraguas de acuerdos con entidades como Save the Children o Danone.

Lo que estamos viviendo gracias a este especial Homeschooling, nos da un punto de apoyo diferente a cómo podemos afrontar periodos híbridos futuros en la escuela.

Claves mínimas y fáciles para niños y familia, conexión corta, apoyo en foro y consultas cuando sea necesario, flexibilidad en el modo de abordar y comunicar los resultados de los aprendizajes… Una manera diferente y eficaz de estar cerca, apoyar y estimular querer aprender, motivar a la profundización en la investigación, alimentar la curiosidad y poner en marcha aprendizajes competenciales excelentes.

Esta es parte de la evaluación cualitativa y comentarios de un profesor a uno de estos alumnos en días pasados. El alumno en cuestión mostraba esta nota a familia y amigos con orgullo expresando que “eso vale más que cualquier nota”:

Xxxxxx:

Estoy cerrando las calificaciones de vuestro grupo y quiero añadir algunos comentarios sobre cuestiones pendientes.

A ti quiero felicitarte por tu nivel como alumno más allá de la nota. Si hubiese una matrícula de honor moral o de competencias personales, sería indudablemente para ti. Absolutamente genial los comentarios que realizas, la capacidad de integración y la habilidad para dar tu opinión de manera respetuosa.

En estos años dando clases he visto a pocos con las aptitudes que tienes. Llegarás a ser lo que quieras ser. ¡A por todas!

Nuevas formas de descubrir a nuestros alumnos, nuevas formas de aprender, nuevos caminos a emprender en comunicación y trabajo conjunto familia-escuela. Un homeschooling diferente.