Autoras: Teresa Casillas e Inés Gómez (Profesoras Grado Medio TCAE Trilema El Pilar).

Los tiempos también han cambiado en educación. Últimamente, hemos visto muchas transformaciones e innovaciones en las diferentes etapas educativas. Por supuesto, también en Formación Profesional. En la misma línea, nos vamos actualizando y adaptando a la necesidades formativas actuales. Pero todavía queda mucho camino por recorrer. Algunos currículos fueron creados hace bastante tiempo, sin ninguna modificación hasta el día de hoy. Por ejemplo, como sucede con el del Ciclo Formativo de Grado Medio de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE), creado en 1995 con la LOGSE.

Sin embargo, también encontramos currículos de otros ciclos formativos más prácticos. Sobre todo, están basados en las competencias profesionales, personales y sociales, que necesitarán nuestros alumnos para incorporarse al mundo laboral. Dada esta circunstancia, desde hace tiempo generamos encuentros, a nivel de docentes, con otros centros de Formación Profesional innovadores de nuestro país. De este modo, compartimos algunas experiencias y nos enriquecernos mutuamente.

En Trilema El Pilar, hacemos uso de diferentes metodologías activas. Mediante estas, los alumnos son los protagonistas de su aprendizaje y los profesores somos los guías. A día de hoy, apostamos sobretodo por la metodología activa Aprendizaje Basado en Retos (ABR). Consideramos que es muy adecuada para nuestro TCAE, porque nos permite, además, hacer uso de otras metodologías activas, estrategias, recursos, herramientas… ¿Para qué todo esto? Sencillamente, porque nuestros alumnos se merecen una formación excelente a todos los niveles. Para que en un futuro próximo sean magníficos profesionales de la sanidad.

Aprendizaje Basado en Retos (ABR)

Es una metodología activa que nace de la metodología Aprendizaje Basado en Problemas (PBL), muy usada en las Universidades de Medicina. En Escuelas Trilema estructuramos el Aprendizaje Basado en Retos en 5 fases:

      • Presentación del reto: En primer lugar, se presenta en el aula una situación problemática. Una práctica profesional lo más real posible, a la que tienen que dar respuesta creando un producto dirigido a un colectivo concreto.
      • Formación de los grupos: Después, se forman grupos. Para ello, se hace uso de diferentes técnicas o estrategias, como los sociogramas y la identificación de perfiles personales. Se cohesionan, se establecen compromisos y normas de funcionamiento. Los alumnos lo hacen visible en el porfolio u otro soporte.
      • Planificación de acciones: Para resolver la situación problemática, el grupo planifica y define una serie de acciones acciones a realizar. Utilizan la herramienta de agilidad “KANBAN”. Con ella, organizan las acciones a realizar, conocen en qué estado está cada acción y la evalúan.
      • Ejecución del plan de acción: Cada semana, se fija una reunión de seguimiento. La lidera un miembro distinto. Monitorizan el trabajo con el “KANBAN”. Y ajustan la planificación según los resultados y las conclusiones obtenidas. Los profesores hacemos un seguimiento cercano a cada uno de los grupos y alumnos.
      • Presentación de propuestas: Finalmente, los alumnos presentan las propuestas de cada grupos a la clase y se llevan a la práctica las más adecuadas.

El trabajo por retos afronta una situación problemática profesional, muy próxima a la realidad, real posible, a la que tienen que dar respuesta.

Resultados obtenidos con la metodología ABR

 

Esta experiencia nueva del Aprendizaje Basado en Retos, ofrece resultados muy satisfactorios para los futuros TCAE:

      • Trabajar en equipo: Con el entrenamiento  diario, mejoran y varían los resultados de los sociogramas. Aprenden a interactuar, a resolver conflictos, a negociar, a dialogar, a aceptar diferencias personales… Aprenden los contenidos teóricos del módulo ‘Relaciones en el Equipo de Trabajo’, de manera práctica y experiencial.
      • Aprender contenidos teóricos: Aprenden aquello que necesitan para el reto. Por eso, lo valoran más y lo ven más eficaz.
      • Aprender a planificarse: Con apoyo de herramientas, aprenden a elaborar buenas planificaciones, bien reflexionadas y flexibles.
      • Resolver conflictos:  Se usan diversas estrategias para resolver los conflictos de la forma más adecuada. El acompañamiento a los grupos, tanto en su liderazgo como en su organización, contribuye a su buen funcionamiento y eficacia.
      • Usar diferentes metodologías activas: Los alumnos evalúan positivamente el uso de diferentes metodologías activas. Sobre todo, consideran que aumentan su motivación, participación, implicación, compromiso y eficacia.
      • Monitorizar el proceso de aprendizaje: Se usan diferentes herramientas de evaluación. De este modo, los alumnos se sienten seguros de lo que tienen que conseguir en todo momento, y en qué grado. Además, aumentan sus conocimientos, sus desempeños competenciales y los consolidan.
      • Aplicar a situaciones reales: El clima de trabajo, positivo y relajado, que se genera en el aula, les permite disfrutar de un proceso de aprendizaje práctico, aplicado a situaciones reales.
      • Valorar a los compañeros: Las diferentes aportaciones que hace cada uno para alcanzar los objetivos, son muy enriquecedoras. En parte, gracias a la diversidad de edades y perfiles. Aportan manejo de TICs, redes sociales, habilidades para contactar con organismos e instituciones, habilidades de organización, de creatividad… De esta manera, aprenden a valorar a sus compañeros y a interactuar entre ellos.

Otros beneficios para la comunidad

Consecuentemente, buscamos retos con una incidencia directa en nuestra comunidad educativa, en nuestro barrio, en nuestro entorno familiar… Como por ejemplo, el ‘Taller para familiares de enfermos de Alzheimer’. Pero como decíamos al inicio de este post, todavía queda mucho camino por recorrer. Sobre todo, muchos retos por abordar… ¡Os retamos a que probéis esta metodología activa en vuestra escuela!

El trabajo por retos incorpora otras metodologías activas, que producen resultados muy satisfactorios en los alumnos de ciclos formativos.