Autores: Profesorado de Trilema El Pilar

Los hábitos saludables se definen como aquellas conductas que tenemos asumidas como propias en nuestra vida diaria y que inciden positivamente en nuestro bienestar físico, social y mental. Tienen gran importancia en la promoción de la salud y en la prevención de la enfermedad mental en general. Entre estos hábitos destacan fundamentalmente, la alimentación, la práctica de actividad física y el descanso.

Es por ello, que el proyecto FLUYE es una propuesta para integrar la nutrición como parte del currículum, a través del desarrollo de competencias personales en el aula, de forma que el alumno aprenda a cuidarse, a tener mejor salud y tener mayor bienestar personal.

Se busca generar impacto a largo plazo en la mejora de la salud infantil a través del cambio en los hábitos de alimentación e hidratación y resaltar, no solo aquello que permite a una persona vivir bien y de forma sana, sino también sentirse feliz viviendo de una manera saludable.

Este curso comenzó de manera muy diferente, los niños habían perdido la habilidad de las relaciones sociales debido a los meses de confinamiento y al distanciamiento social.

En Infantil, gracias a la mascota, Emosín, los alumnos aprenden a expresar emociones, como los celos, la empatía, la envidia, siendo capaces de ponerse en el lugar del otro. FLUYE ha permitido, además, interiorizar de una manera divertida, a través de juegos, canciones… las normas COVID, tanto dentro como fuera del centro.

En Primaria nuestros alumnos y sus familias emprenden un viaje hacia los buenos hábitos a través de la gamificación, generalizando ese aprendizaje en todos los ámbitos de la vida.

En el primer ciclo, los alumnos conocen a varios gigantes de color verde. Este color no es casual, sino que viene provocado por la pérdida de los buenos hábitos en su vida cotidiana. Por ello, el objetivo ha sido el de, a través del conocimiento y aplicación de estos hábitos en su día a día, recuperar el color de los gigantes aprendiendo aquello que hay que mejorar o cambiar.

En segundo ciclo, los alumnos se introducen en una nueva aventura más peligrosa donde conocerán a nuevos personajes muy especiales con superpoderes y que irán evolucionando a medida que vayan logrando objetivos fuera y dentro del colegio.

En tercer ciclo, se embarcan hacia un camino más científico y tecnológico en el que construirán en equipos una inteligencia artificial donde podrán en práctica todos los personajes conocidos en los curso inferiores a través del cuerpo humano. Cuantos más puntos consigan en los desafíos, más habilidades tendrá su inteligencia artificial y por lo tanto mejores hábitos habrán logrado.

A pesar de que en cada uno de ellos se han abordado los mismos objetivos desde diferentes personajes y perspectivas, en todos existe una correlación con la finalidad de poder generar un impacto a corto, medio y largo plazo en la mejora de la salud de nuestros alumnos, adquiriendo de manera sólida dichos hábitos saludables:

  • Hidratación: A través de los personajes de Sequitón (un gigante que nunca bebe agua) e Hidra (una gota que nos enseña cosas buenas sobre la hidratación ) los alumnos han aprendido la importancia que tiene mantenerse hidratado para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
  • Alimentación variada y saludable: Dulcitona (una gigante que se alimentaba solo de dulces) y Balans (un probiótico que nos guiará hacia una alimentación saludable ) nos han ayudado a inculcar hábitos alimenticios saludables que se han implementado tanto en el aula como en casa.
  • Hábito del sueño: Dormitona (se acostaba tarde por malas rutinas y al día siguiente siempre estaba cansada) y Resty (especialista en el buen descanso), nos enseñaron la importancia de adquirir buenas rutinas a la hora de dormir.
  • Higiene personal: Gracias a Guarretón (que no se lavaba nunca y siempre estaba sucio) y Bowly ( nos ayuda a protegernos de bacterias y virus ) han tomado conciencia de que siempre hay que mantenerse aseados para evitar el desarrollo de infecciones, enfermedades y olores.

Y, no hay mejor manera de finalizar esta andadura por la etapa de Ed.Primaria que parándonos, en sexto, a cuidar de la parte emocional de nuestros alumnos:

…A mí me ha parecido un proyecto ESENCIAL para no sólo este curso, sino para siempre. Sinceramente es un proyecto que al menos a mí me ha ayudado mucho a trabajar y controlar mis emociones, y estoy segura de que a muchos niños también les ha ayudado”, Irene, 12 años.

Este proyecto ha supuesto aprender a controlarme y conocerme mejor a mí y a mis emociones . En este proyecto he aprendido sobre los estados de ánimo , sus consecuencias , sus causas , qué hacer para combatirlos…. Las emociones son fundamentales en mi vida diaria y este proyecto me ha enseñado muchas cosas sobre ellas”, Isabel, 11 años.

El primer proyecto que hicimos fue el proyecto de Fluye. Tras la cuarentena , un año de locuras y una situación tan crítica en el país, volvimos a clase. Lo que supuso para mí fue una manera de aprender a utilizar y controlar las emociones, entenderlas más , tratar de conocer por qué reaccionamos de una manera distinta dependiendo de la situación. Fue un descanso después de tantos efectos que tuvo la cuarentena en nosotros y nos permitió profundizar en el conocimiento de nuestro cerebro. Me pareció muy importante conocernos más por dentro y por fuera para ser mejores personas en nuestro día a día”, Lola, 12 años.

Las emociones son una imprescindible fuente de información porque nos guían, nos ayudan a dar sentido a lo que pasa a nuestro alrededor, a entendernos a nosotros mismos y a relacionarnos con los demás, motivándonos para alcanzar objetivos. Trabajar el proyecto Fluye me ha hecho cambiar la forma de ver el mundo, aprender sobre la inteligencia emocional y así gestionar cada emoción en todo momento, sentir empatía y expresarme acorde a lo que siento”, Laura, 12 años.

Para mí las emociones son muy importantes, cada persona es diferente y pueden tener diferentes emociones. Expresar tus emociones es bueno y este proyecto me ha enseñado a expresarlas sin miedo“, Jimena, 11 años.

A través del miedo, la ira, la tristeza, la alegría, la sorpresa y la vergüenza, emociones que sentimos con frecuencia y que no siempre son fáciles de gestionar; hemos tratado de comprender mejor cómo nos sentimos, cómo se sienten los demás y en qué momentos de nuestra vida nos han afectado en profundidad. Nos ha ayudado a que alumnos y profes, crezcamos y compartamos juntos.

¿Y qué hacemos en Secundaria?

En Educación Secundaria los hábitos saludables se continúan trabajando a diario de manera multidisciplinar y liderados desde el área de Educación Física. En primer lugar, nos acercamos a la rama del bienestar social aventurándonos con una asignatura de “puro directo” empapada de situaciones de vida en sociedad, trabajo cooperativo, inclusión, resolución de conflictos… Es una asignatura donde aprender, convivir y disfrutar con “el otro”. Mencionar la participación en el programa Deporte Inclusivo en la Escuela donde, a lo largo de toda la etapa, se trabaja la inclusión a través de la práctica del deporte adaptado.

Asimismo, el profesorado de Educación Física es siempre un acompañante en este periodo sensible del crecimiento del alumnado, la adolescencia. La asignatura y la multiplicidad de momentos de autonomía potencian el apoyo y acompañamiento psicológico de los alumnos, posibilitando múltiples actuaciones y observando conductas a diario. El cuerpo, siempre en movimiento, es una gran fuente de información sobre nuestro estado psicológico del momento.

Por último, destacar el trabajo del bienestar físico. En este caso se tiene muy en cuenta el tiempo de compromiso motor (maximizar el tiempo en movimiento por clase), la higiene postural ante un momento de crecimiento corporal y descompensaciones importantes, la hidratación y alimentación saludable, variada y equilibrada, potenciado esto último desde el Aprendizaje Basado en Proyectos, de manera multidisciplinar con otras asignaturas.

Querríamos destacar la promoción de actividad física dentro y fuera del centro con adhesión a programas como Madrid Comunidad Olímpica donde se da visibilidad a deportes menos conocidos, federaciones deportivas, recreos dinámicos, actividades extraescolares y la realización de Educación Física semanalmente en instalaciones deportivas y parques cercanos, potenciando la visión del entorno como facilitador de una vida activa.

En resumen, es de destacar el factor motivante de este proyecto, ya que hace totalmente partícipes a los alumnos durante el aprendizaje. Por ello, la transmisión de los hábitos saludables, pasa a ser un juego en el que los alumnos aprenden mientras se divierten. De esta forma, toman conciencia de cómo hay que comportarse e ir mejorando esa autonomía y responsabilidad para sentar unas bases que sin duda, harán de una vida mejor y más saludable en un futuro.

Si hay una cosa que es importante para sentirnos bien, es aprender a gestionar nuestras emociones, controlar las que nos hacen daño y estimular las que nos ayudan a estar mejor, para construir relaciones valiosas con las personas a las que queremos y que nos quieren.